Querétaro es una de las regiones vitivinícolas más importantes de México y ofrece experiencias enoturísticas durante todo el año. Sin embargo, cada temporada tiene su encanto particular. Esta guía te ayudará a elegir el momento ideal para visitar los viñedos queretanos según tus intereses.
Primavera (marzo – mayo)
Es una de las mejores épocas para recorrer los viñedos. Las temperaturas son templadas y los paisajes verdes empiezan a despertar tras el invierno. Muchos viñedos como De Cote, Puerta del Lobo o San Juanito organizan catas al aire libre y eventos gastronómicos.
Verano (junio – agosto): la temporada de vendimia
Es el punto culminante del calendario vitivinícola. Las vendimias se celebran entre julio y septiembre. Es cuando se cosecha la uva y los viñedos se llenan de actividades, conciertos, pisado de uvas y experiencias sensoriales. Viñedos como Freixenet, La Redonda y Viñedos Azteca son famosos por sus celebraciones multitudinarias.
Otoño (septiembre – noviembre)
Ideal para quienes buscan tranquilidad. Las vendimias ya han pasado, los viñedos toman tonalidades doradas y muchas casas ofrecen experiencias gourmet más personalizadas. El clima es fresco y perfecto para recorrer en pareja.
Invierno (diciembre – febrero)
Aunque algunas casas hacen una pausa en eventos, el invierno tiene su magia. Es temporada ideal para disfrutar de cavas subterráneas, vinos espumosos y hospedajes acogedores. Cavas Donato, Puerta del Lobo y Hacienda Atongo ofrecen experiencias invernales muy recomendables.
Consejo experto: consulta el calendario de cada viñedo antes de tu visita, ya que muchos eventos requieren reservación y hay viñedos que abren solo por temporada.